miércoles, 31 de agosto de 2011

Dancing in the rain

Estaba lloviendo, las gotas caen suavemente sobre el suelo y el aire tiene un agradable tacto húmedo y frio. Normalmente, estos días son perfectos para escribir, pero no se lo que me pasa que no me salen las palabras, no encuentro las adecuadas y si las encuentro es sólo por un instante porque se escapan y se camuflan entre los setos del jardín imaginario de mi mente. -Es como si la inspiración me hubiera abandonado- me dije en voz baja mientras veía las gotas caer y resbalarse por mi ventana con ese resplandor plateado e hipnótico.
El sonido de las gotas cayendo era cada vez más fuerte y monótono, pero me gusta, siempre me ha gustado los días lluviosos pues estos ponen una nota musical en mi pequeño mundo monocromático.
Me moría de ganas de ganas de salir al jardín y bailar a solas bajo la lluvia -¡Que demonios!- me dije mientras bajaba corriendo la angosta escalera de caracol y me dirijía a la salida donde bailé a solas bajo la lluvia descalza, con un vestido sencillo, sin lujos siendome pequeña y natural mientras la lluvia de plata caía sobre mi cara haciéndome sentir tan bien...
En el mejor momento del baile, mis pies pararon y sonreí sin motivo -A él le gustaría verme así- pensé, y solté una carcajada al aire mientras sentía como me empapaba la débil llovizna de verano.

Eisherth Morgenstern

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